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No todos los que vagan están perdidos
31 de January de 2017

Todos lo hemos escuchado y probablemente, también dicho más de una vez: ¡No es ciencia de cohetes!

Pero, algunas veces sí es ciencia de cohetes, o ciencia sobre otras naves espaciales. En estas áreas de la ciencia es notoriamente difícil hacerlo bien y son muy arriesgadas, pero proporcionan enormes beneficios.

En 2014 una nave espacial diminuta llamada PROCYON fue lanzada al espacio. PROCYON fue diseñada para sobrevolar y estudiar un asteroide, pero se perdió en el espacio cuando falló uno de sus propulsores. Así que, desde entonces, PROCYON se puso a estudiar el Sol.

En septiembre de 2015, la nave espacial Rosetta volaba junto al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Eran las últimas semanas de la misión de Rosetta y viajaban cerca del Sol.

Los cometas son habitualmente conocidos como “bolas de nieve sucias” porque están hechos en gran parte de hielo y polvo cósmicos. Cuando viajan demasiado cerca del Sol, algunos de sus hielos se evaporan debido al calor. Esto crea la llamativa “cola” que a menudo vemos. También produce una nube de neblina alrededor del cometa llamada “coma”.

Rosetta pasó sus últimas semanas sumergida en el interior de la coma, demasiado cerca del centro para ver los cambios en la forma y el tamaño de la coma. Por desgracia, cuando el cometa pasó por la Tierra las condiciones de observación eran malas, así que los telescopios de tierra tampoco pudieron obtener una vista clara de la coma.

Afortunadamente, PROCYON vino al rescate, proporcionando observaciones de la coma del cometa desde el espacio. Los resultados nos indicaron de qué está hecho el cometa y cuánta agua está perdiendo por el calor del Sol.

Durante mucho tiempo se ha pensado que el agua podría haber sido inicialmente transportada a la Tierra hace muchos millones de años, por cometas que chocaron contra ella. El estudio del cometa 67P puede ayudarnos a averiguar si esto es cierto.

Dato curioso

PROCYON es llamado un microsatélite debido a su tamaño diminuto (es poco mayor que un microondas y pesa tanto como una lavadora). Es el primer descubrimiento científico realizado en el espacio profundo por un satélite así de pequeño y barato.

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Fotografías

PROCYON y el cometa 67P
PROCYON y el cometa 67P

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